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12/14/2008

CARTA DESESPERADA



Carta escrita por el corazón de un ser humano común:


Ya no creo en ti, ser humano. Tu egoísmo me ha minado de tal forma que carezco de ilusiones tangibles. Los placeres terrenales tampoco me compensan, y ya solo bebo para despistar al conocimiento, para asesinar al remordimiento, para ser más “yo” en el plano sexual. Deseo que amanezca una noche de estas, que un rayo de sol penetre impertinente por la única rendija hábil y abrigue mis dudas.
Quiero que alguien me lleve la contraria y me demuestre que ando sumido en una letanía de mentiras fruto de mi pesimismo vital.
Quiero besarte con el alma y no con los labios.
Quiero despertarme con sabor a ti.
Quiero volver a follarte con el corazón.

He dejado de latir.

11/22/2008

SERVICIO 24H.



No encontrabas el ticket de ninguna de las maneras. Buscaste y rebuscaste en todos los bolsillos de la chaqueta, hasta ponerlos del revés, pero siguió sin aparecer. Siempre te pasaba lo mismo con todo lo que te importaba en la vida, intentabas protegerlo demasiado, hasta que al final te olvidabas de que la sobreprotección es totalmente incompatible con volar libre.

Estabas en P-4, color amarillo chillón, lejos, muy lejos de la sala de control del aparcamiento. La distancia era grande y la pereza más aún, así que por un efímero momento cruzó tu mente un pensamiento furtivo. Te pegarías al coche de delante y saldrías tras él, fraudulentamente. Si, -auto convencido- un poco de adrenalina no te vendría mal, una pincelada de color para combatir una insípida existencia.

Tu chica ya no estaba pero el intenso olor a Channel nº4 permanecía intacto en el viejo Masserati de asientos tapizados de cuero. No lo habías lavado desde que ella se marchó a hacer las Americas con su voraz instructor de yoga hindú, diez años más joven y aún con las carnes tersas y el ánimo despejado. El fue quién la convenció de que lo ideal para restablecer su resentido karma era emprender un viaje lejos de todas las influencias negativas que le afectaban, ensanchando su alma con nuevos influjos, un viaje místico que despistara los malos espíritus. Y, por supuesto, tutelado por su compañía.

Te encendiste un cigarro y lo apuraste hasta que prácticamente te quemaste las yemas de los dedos, inhalando profundamente calada tras calada. Pensando en ella se mezcló el humo con las lágrimas y aprendiste por una décima de segundo que la vida está hecha de trozos de cristales rotos, de partidas de ajedrez con miles de finales. Y que tú eras aún fiel adicto al jaque mate.

En el reproductor sonaba “A veces se me olvida” de Quique, y miles de fotografías en blanco y negro invadieron tu entelequia a modo de intenso flagelo. Recordaste los atardeceres en la playa cuando el sol se incendiaba tras las montañas, y ese intenso olor a salitre que tanto os gustaba saborear mientras las olas rompían a vuestros píes. También el mundo giraba por ti entonces. Como habían cambiado las cosas en apenas un año. Ahora era él quien te pisoteaba, impiedoso y asfixiante.

El motor se encendió a regañadientes y lánguidamente fuiste subiendo las plantas del subterráneo, sin poder quitarte su imagen de la cabeza. P-2 fue particularmente cruel contigo, y aquella primavera todavía recuerda vuestros apasionados besos escondidos entre los coches, resguardados al calorcito de las plazas 256-258. Abriste la guantera para buscar otro paquete de tabaco y allí estaba el ticket, entre los cd’s de Chaouen y Sabina dormitaba abrigado por los genios.

De repente ya no te pareció tan buena idea escaparse sin pagar y sufriste un receso de culpabilidad que fue definitivo. Detuviste el coche en el cebreado habilitado al lado de los cajeros automáticos y te dispusiste a abonar la estancia como todo hijo de vecino. Al introducir el ticket en el validador apareció el siguiente mensaje “Error de lectura, diríjase a la sala de control”. Contrariado recogiste el ticket, y con mala gana llamaste al interfono para que te orientaran. Una sensual voz respondió al otro lado guiándote amablemente hacia donde le podrían solventar “esta pequeña contrariedad”.

Cuando llegaste a la sala de control te esperaban unos intensos ojos negros de uniforme que pusieron tu Terminal “fuera de servicio”, y aunque el aparcamiento no aceptara llaves ella no tardó en hacerse dueña y señora de las de tu casa.

Y mientras os besábais clandestinamente entre las bambalinas que protegían los cuadros eléctricos, en la vidriera permanecía impertérrito un cartel que rezaba: “Servicio 24 horas. “.



10/29/2008

Será



Será verdad que nos creemos el ombligo del mundo y cuanto más sucede más inseguros estamos, más débiles somos, mientras los humildes viven con el alma apaciguada y el corazón domado.


Será también cierto que nos atrae lo enigmático, lo desconocido, por depararnos nuevas aventuras que alimenten nuestras en ocasiones aburridas y marchitas existencias.


Será no menos real que perfecciono tu ser y se volatilizan tus carencias con el inexorable paso del tiempo que me mece en esta nube de algodón mordisqueada impúdicamente.


Será tan cruel el paso de los años que me llevan a la desembocadura de un río plagado de cuerpos trillados, mientras me planteo el origen de mis días y la angustia vital que se antepone a lo desconocido.


Será tan miserable el futuro que no me depare viajes con abrazos, puestas de sol con besos, cenas con velitas, amores pretéritos que resurjan de sus cenizas, que vuelvan a asomar como los caracoles tras la feroz tormenta.


Será tangible algún día tu fragancia en mi lecho, tu respiración en mi pecho, tu palabra en mi memoria, tu mirada anclada en mi retina, tu ilusión en mis entrañas, tu sentir en mis costillas, tu cielo en mi suelo, tus labios aprehendidos a los míos, entrelazados, unidos hacia el mismo devenir.


Será que soy ser humano, tan humano que en ocasiones me olvido de respirar cuando te proyectas como una diapositiva perenne en mi entrecejo fruncido.


Será que aunque te quise y te quiera, no me olvidaré de quererte también mañana.

10/12/2008

¿Quién vengo siendo?



Es tan fina la línea divisoria entre la cordura y la locura que en ocasiones me planteo cruzar al otro lado y que todos mis requiebros mentales pasen a mejor vida. Quizás sea un acto de cobardía pero muchas veces me resulta complicado seguir adelante, cuando los pensamientos nocivos pueblan mi cerebrito y me dejan exhausto y meditabundo durante horas, días en ocasiones.

Quizás tengan la razón los locos cuando en un momento dado de sus vidas deciden cruzar la línea y hacer un corte de mangas a todos los que alardeamos de una supuesta lucidez, decisión, equilibrio y saber estar. Yo me cago en el supuesto equilibrio mental del que algunos alardean, me cago porque no me lo creo, porque no hay una fórmula mágica que consiga dotarnos de esa facultad tan etérea, tan efimera, tan ególatra por el simple hecho de ser humana.

Me olvido de que tengo que trabajar para poder vivir, pero no me olvido del fin de mi existencia y de la angustia vital que me provoca, me olvido de los cumpleaños y las navidades pasan de largo en mi calendario, pero no me olvido de que no pude retenerte entre mis brazos por toda la eternidad. Me olvidé de quererte a diario, pero no me olvido de recordar que no lo supe hacer, no me olvido de decirme a diario que no se pueden poner límites a las vidas ajenas, pero me olvido de flagelarme por una inmadurez perpetua.

No se, todo se me escapa demasiadas veces, desparraman mis pensamientos y mi karma se resiente. No hago más que dar vueltas en círculo a mi naturaleza, vueltas que por más absurdas que sean (que lo son) no por ello dejan de ser inevitables.
Entonces me planteo que quizás los locos sean más felices en su mundo inventado, o quizás yo sea un ser humano cuerdo por el mero hecho de planteármelo.


10/05/2008

Amores platónicos


Chicas de las que soy susceptible de enamorarme platónicamente un domingo por la tarde cualquiera:



- Cantante de voz melosa de un conjunto de blues con potente sección sección de viento.
-Fotógrafa oficial del conjunto de blues antes mencionado.
-Chica que lee a Pessoa en el metro.
-Pianista que me despierte con cualquier pieza de Chopin
-Abonada 107 del Aparcamiento Alternativo I y II
-Pintora de retratos en las ramblas, lateral derecho tocando con calle Ferrán
-Cualquier cara bonita con rasgos marcadamente hindúes.
-La chica de gafas de pasta con coleta y profundos ojos negros de la biblioteca del barrio.
-Grupie de Carlos Chaouen o Ivan Ferreiro

............

- Y de Cristina Brondo (dame una oportunidad!)



Fin de la primera parte.

9/21/2008

vida la de sentido El




intensamente amor el sentir a volveré día algún si pregunto me Hoy
futuro de planes hacer en desveladas noches mis ocuparé Si
besarte por ávido atardecer el llegue que Deseando
vital sinsentido este por exceso en preocuparme Sin
cotidianos quehaceres, cosas pequeñas las con Ilusionado
quererte en Concentrado
lunas las Pasarán
viejo hacerme Sin
sentimientos mis de Dueño
barco mi de Timón
alma mi de Esclavo

9/16/2008

¿Qué le voy a hacer?



Y que le voy a hacer si hoy no me apetece ser elegante ni rematadamente cursi.

Que le voy a hacer si me apetece más amar follándote que follar amándote, si me emocionan los besos que te di más que los que te estoy dando, si retengo tus efluvios vaginales entre mis piernas y he aprehendido el sabor de tu lengua en mi campanilla, quedando restos de tu saliva desperdigados por todas mis entrañas. Dulce explosión de sexualidad tangible.

Que le voy a hacer si me la traen al pairo los devaneos amorosos insustanciales de Física y Química, y como no, que le voy a hacer si me repatea el duodeno tu jodido Duque, ínclito gurú sexual de sempiternas adolescentes rosas en permanente estado de menstruación cerebral. Que le voy a hacer si me imagino a toda la colección de triunfitos cantando mientras son empalados por una tribu de jíbaros despiadados, reduciendo hasta la mínima expresión sus huecas cabecitas, desprovistas, ya de por si, de materia gris.

Que le voy a hacer si aún sin conocerte te odio, si aún olvidada te sigo amando en mis noches desveladas de onanismo desbocado. Si he dejado de creer en ti, de creer en los dos, de simpatizar con el débil y construirte en un puzzle imaginario. Que le voy a hacer si vomito cuando das rienda suelta a ese complejo de superioridad tan tuyo, tan deleznable, tan inútil, tan traumado.

Que le voy a hacer si me la repatean tus relucientes zapatitos beige de la colección otoño-invierno, tu camisetita abombada de Agata Ruiz De La Prada y tus gafas de sol súper fashion, marca Gucci. Que le voy a hacer si eres una simple mortal que en pleno éxtasis de una supuesta originalidad crees que haces el pino cuando cagas.

Que le voy a hacer si buscas un príncipe azul a tus treinta y tantos mientras yo solo anhelo una madriguera donde esconder un trozo de mi cuerpo, que le voy a hacer si no me sale un te quiero rotundo, si no dejo de dudar que pie mover, que camino tomar, si no se si te escribo porque te siento o porque quiero sentirte dentro.

Que le voy a hacer si esperabais otra cándida poesía y os habéis encontrado una descontrolada sucesión de esputos, una inacabable descarga de diarrea verborreica.

Ya veis, no solo de pan vive el hombre. ¡Que le voy a hacer!

9/04/2008

CRIMENES PERFECTOS






















CRIMENES PERFECTOS
¿Sentiste alguna vez lo que es,tener, el corazón roto?.
¿Sentiste a los asuntos pendientes volver?
hasta volverte muy loco?

Si resulta que si,
si podrás entender
lo que me pasa a mi esta noche,

ella no va a volver
y la pena me empieza a crecer adentro,
la moneda cayó por el lado de la soledad y el dolor...

Todo lo que termina, termina mal, poco a poco.
Y si no termina, se contamina más,
y eso se cubre de polvo.


Me parece que soy de la quinta que vio el Mundial 78,
me tocó crecer viendo a mi alrededor paranoia y dolor,
la moneda cayó por el lado de la soledad, otra vez...


No me lastimes con tus crímenes perfectos,
mientras la gente indiferente se da cuenta.
De vez en cuando, solamente,
sale afuera la peor manera.

Si resulta que sí,
si podrás entender
lo que me pasa a mi esta noche,
ella no va a volver
y la pena me empieza a crecer adentro,


la moneda cayó por el lado de la soledad y el dolor,
la moneda cayó por el lado de la soledad otra vez,
la moneda cayó por el lado de la soledad .




Un gran Calamaro más sereno que nunca en Razzmataz, ha perdido dramatismo pero ha ganado lucidez y dignidad. Como siempre los pelos como escarpias ante los primeros acordes de "Crimenes perfectos". Luego tocó quedarse afónico gritando a los cuatro vientos "si resulta que si, si podrás entender lo que me pasa a mi esta noche, ella no va a volver y la pena me empieza a crecer, adentro......"
Gracias por tu Honestidad Brutal Andrelo!!

9/02/2008

Tratado Utópico


Pues seamos como el cierzo
Que congela nuestras venas
Y convertidas en mástiles
Icemos nuestra bandera
Viento en popa a toda vela
Hacia otros rumbos pretéritos
De anchas y calmosas aguas
Que ya perdida su esencia
Vuelven a encontrarse puras
Batiéndose en desmemoria
Y remando en armonía
Sepan descifrar el puzzle
Del crepitar de los días
De la magia de los besos
En el baúl olvidados
Del te quiero en un zarpazo
Una mirada, un soneto
Una cruzada, un gameto
Y un despertar a diario
Entrelazados, atados,
Sometidos al prefacio
De quererse sin remedio
Sin condiciones ni asedio

8/31/2008

7 Crisantemos




Amar es una forma de vida, sin duda la mejor, también la más dolorosa en ocasiones.......
Pero.....¿Quién se aventura a desterrar al amor para siempre de sus vidas?.
Ese no seré yo, aunque me duela una y otra vez.


Si alguna vez he dado más de lo que tengo
me han dado algunas veces más de lo que doy,
se me ha olvidado ya el lugar de donde vengo
y puede que no exista el sitio adonde voy.



A las buenas costumbres nunca me he acostumbrado,
del calor de la lumbre del hogar me aburrí,
también en el infierno llueve sobro mojado,
lo sé porque he pasado más de una noche allí.



En busca de las siete llaves del misterio,
siete versos tristes en una canción,
siete crisantemos en el cementerio,
siete negros signos de interrogación.



En tiempos tan oscuros nacen falsos profetas
y mucha golondrinas huyen de la ciudad,
el asesino sabe más de amor que el poeta
y el cielo cada vez está más lejos del mar.



Lo bueno de los años es curan heridas,
lo malo de los besos es que crean adición;
ayer quiso matarme la mujer de mi vida,
apretaba el gatillo… cuando se despertó.



Me enamoro de todo, me conformo con nada;
un aroma, un abrazo, un pedazo de pan
y lo que buenamente me den por la Balada
de la Vida Privada… de Fulano de Tal.



Título: Siete crisantermos
Año: 1994
Letra: Joaquín Sabina
Música: Joaquín Sabina
Disco: Esta boca es mia (1994)

8/22/2008

DE MENOS


El puente no alcanza,
el río es estrecho.
La lluvia es la trampa,
la lluvia es el cepo.
Camino deprisa,
ni busco, ni encuentro,
ni paso, ni quiero,
ni tengo, ni doy.

La calle cambió
su trayecto y no vuelve,
las normas distintas
son días sin verte.
Perdí las señales,
los horarios, los trenes.
Nostalgia es el verbo
que piensa en tu olor.

Y te echo de menos,
de menos, de menos,
espacio vacío
de mi corazón.

Noviembre se marcha
y nos deja hojas secas,
el mar son tejados,
alambres, antenas.
Me animo a olvidarte
en los días que llegan,
aunque hoy ha llovido
hay camisas al sol.

Y te echo de menos,
de menos, de menos,
espacio vacío
de mi corazón.
Sencillamente hermosa......

8/20/2008

SIN DIVISAS NO HAY PARAISO II

Un árbol enmedio de la autopista!!! (si, no me equivoco, ESO es la autopista)
Asando puerco (literalmente) en plena calle de Camaguey

Atardecer en la playita. La foto está hecha desde el bungalow del hotel de Trinidad. Muy chulo.


Otra vista aérea desde el hotel de Viñales. A lo lejos los vestijios de la tormenta excesiva que se había producido en la zona.



Vista aérea desde el monumento a José Martí en la Plaza de la Revolución!




Vista aérea de La Habana desde la habitación del hotel. Aspecto algo decadente, no?





Aquí el gran Yoldi y el menda en el malecón (parejita féliz). A punto de ser asediados por los incansables "buscavidas"


Bueno, mañana más, si el tiempo no lo impide



8/19/2008

ALGUNA FOTO ALEATORIA (SIN DIVISAS NO HAY PARAISO I)





Esta primera foto es en Trinidad, con dos personajes que merecen todos mis respetos. El Sr. Guillermo, según rezaba su tarjeta de visita, es historiador-poeta-literato. Toda una eminencia vamos. Como véis también se dedica a la venta ambulante en sus ratos libres. Un crack desdentado!!!






Aquí el amigo Don Ramón en Viñales dándole al cohiba. Viañales se encuentra al occidente de Cuba y es la zona más selvática, y para mi gusto, más hermosa. La historia de la procedencia del puro es larga y digna de ser explicada, otro día claro..........


La lucha por la supevivencia, no os escandalicéis, los seres humanos también lo hacemos!



Aunque lo parezca no es Kosovo, ni Bagdag, es La Habana la nuit
"La plasa de la Revolusion". Que guapo que sale Fidel
Seguiremos informando y mostrando.

8/10/2008

AUSENCIA






Llorando soledades que recorren tus esquinas
He aprehendido una a una sus sinuosas curvas
Y he tocado todas y cada una de las cuerdas
De esa guitarra española que es tu cuerpo


Y no me acostumbro a perder en este juego
A apostar blanco y ver salir el negro opaco
A olvidarte y recordarte cada vez más dentro
Y afilar las lágrimas hasta convertirlas en sables de salitre


No persigo más que una imposible ventisca
Que añoro aunque mil veces me ha sangrado
No sueño otra cosa que construir las piezas
Que una vez desperdigaste, frivola y despechada

Salir corriendo en dirección opuesta a tu ausencia
Malgastar días reiviritendo en olores ya olvidados
Gritar a los cuatro vientos que me rompa el alma
O que florezca el milagro en mis pupilas cansadas.


Te susurro al oído de fotografías en blanco y negro
Que no me acostumbro a masticar tu ausencia
Ni a pasear despacio por otros insipidos labios
Haciendo autostop en curvas redentoras ajenas
Y silbando bajito el conocido "Aves de paso"




8/04/2008

PALABRAS, MENTIRAS Y ALGÚN SENTIMIENTO




Debería escribir un diario de nuestro éxodo cubano pero actualmente no me apetece. Después de dos semanas de penitencia laboral, y ahora que he conseguido que mi garrapata laboral superior emigrara de una maldita vez de mi cuerpo hacia otros parajes (que le aguante su bendita familia) estoy hueco, vacío y débil mental y físicamente hablando.
Pocas veces me he sentido tan exprimido laboralmente como estas últimas dos semanas. Son demasiadas las sanguijuelas que pululan por las empresas creyéndose el ombligo del mundo, un apéndice imprescindible de la organización. Solo son unos pobres mortales enfermos, que ni viven ni desean dejar vivir. También los catalogaría como seres deleznables, vampiros de día impiadosos. A todos ellos les clavaría una estaca en el corazón, o mejor dos, una para verlos sufrir, la segunda para rematarlos. Roban vidas, absorben energías ajenas y hacen de lo excepcional algo normal.

Y es que este mundo en muchas ocasiones es un gigantesco montón de mierda de la que desearía escapar definitivamente. Estamos rodeados de maltratadores encelados que se creen en posesión de la verdad y, por ende, de sus mujeres. Siempre he pensado que en el amor no caben los excesos, todo debe fluir libre y sanamente. Pero esto no es así, hay demasiada incultura y machismo atroz. Cada vez me produce más repugnancia poner la televisión y ver la enésima víctima de la denominada violencia de genero. Cada víctima lo es de una forma mas abominable si cabe, y esto no tiene fin, la extinción del ser humano solo puede acabar con esta lacra de cucarachas bípedas, infestos asesinos que ejecutan sus planes mientras yo me pregunto constantemente, ¿Quién es dueño de la vida de los demás? ¿Quién está legitimado para obligar a ser amado? . Para ellos el más grande de mis desprecios, no hay cabida en mi corazoncito, hoy algo mustio, ni siquiera para un ápice de compasión. No hay enfermedad que justifique el asesinato de otra persona. Una última reflexión para quienes piensan que se trata de enfermos mentales…….y es que es curioso, están enfermos, pero acaban con otras vidas, no con las propias. ¡Bendita enfermedad!

También es cobarde no afrontar el amor con valentía, ponerle frenos al sentimiento es algo reprochable, aunque quizás a veces compresible. Últimamente no me reconozco cuando me miro en el espejo, no es que esté mutando, mi aspecto físico no ha variado sustancialmente. No observo que mis treinta y tres años hayan supuesto un agravio en forma de arrugas o alopecia galopante. No me refiero a eso. Es más bien que me aborda el pensamiento de que en mi interior habitan cientos de hombres, habita la inseguridad, el deseo de amar y de darlo TODO, el miedo atroz a lo desconocido, la alegría y la risa, el sano cariño hacia los demás, la incomprensión, el hastío, la desconfianza, la pena, el sufrimiento, la pérdida de un sentimiento y el anhelo de reencontrarlo en cualquier esquina, o mejor cualquier noche de estas abrazados contando las estrellas del firmamento. No busco enamorarme, me parece un grave error buscar algo que es intangible, etéreo, solo aspiro a que lo que se denomina por el género humano como “amor” me alcancé antes de que ponga fin por voluntad propia a esta maldita carrera hacia ningún lugar.
Es un error sentirse especial, huyo de ese pensamiento, nadie es tan especial como para poder permitirse el lujo de llamarse especial. Los seres humanos gozamos de una serie de características que hay que explotar al máximo. La espontaneidad para mi es clave y quizás al mirarme al espejo éste ya no me refleja aquella espontaneidad e ingenuidad de antaño. La añoro aunque suene algo ñoño, la noto lejana, distante, alojada en otros cuerpos quizás, irrecuperable en ciertos momentos…… No sé, quizás sea solo una nubecita efímera que ha tapado el cielo en un caluroso día de verano.


Bien, no pretende ser esto una nota de suicidio comercial. Nada más lejos de la realidad. Escribir ayuda a despistar a los fantasmas diarios. Quizás sea un acto ególatra pero permisible si es con un buen fin. Al fin y al cabo detrás de todos estos fantasmas, detrás de todos las nubarrones negros, y detrás de cada cruel desengaño siempre están las personas verdaderamente importante en nuestras vidas, los que nos escuchan y nos sienten próximas, incondicional y desinteresadamente. Son aquellas que yo noto en cercanía, mis angelitos de la guarda en vida, esos que me guían por la senda adecuada, que no permitirán que me desvié ni un ápice despejando las piedras que se interpongan en esta sinuosa vereda.
Sabéis quienes sois y os admiro por ello.

Buenas vacaciones compañeros de viaje

7/01/2008

CRUZANDO EL CHARCO



¿Quién sabe que inhóspitas aventuras depara nuestro devenir?


Cruzamos el charco y esperamos que valga la pena, que experimentemos vivencias para recordar y que estrujemos los minutos, saboreándolos como si fueran los últimos de nuestras existencias.
Y sobretodo que cruzar el charco no suponga un enorme charco. Esto es lo más importante

No hay mucho más que decir, solo queda la expectación que emana de la incertidumbre.


Hasta un próximo regreso.


Se os quiere compañeros.


Quique

6/15/2008

AGRADECIMIENTO VITAL


Este post/comentario va dedicado a una persona que probablemente nunca lo leerá.

Esta persona no sabe que gracias a seres humanos como ella otras personas , ya cansadas de la hipocresía imperante, conseguimos mantener la llama de la ilusión viva. Ellas nos ayudas a crecer personalmente y a valorar el sentido de la palabra amistad, y aunque no lo sepan, aunque no se den cuenta, en su espontaneidad radica todo su éxito. La admiro precisamente por eso, por lo que no ella no sabe que es, amor puro en el sentido estricto de la palabra, sin segundas intenciones, sin maldad, sin intereses mundanos. Solo eso y todo eso, tan fácil y tan difícil a la par.


No estoy demasiado lúcido, he dormido poco esta noche. Pero siento que le debía estas líneas a una persona, me veía con la obligación moral de escribir y además.........me apetece decirlo cojones!! .

Tampoco pretende ser éste un comentario virtuoso, simplemente quería dejar constancia de que la esperanza aún no está pérdida, que después de mil y una ostias nacidas de mil y un desengaños siempre vuelve a germinar un nuevo sentimiento de esperanza en lo más profundo de mi coranzocito. Dejemos que crezca pues.


Gracias por ser como sois

Se os quiere. No cambies nunca (sé que no lo harás)

6/10/2008

CERRADO POR CANSANCIO


Esta es mi realidad y así estoy desde hace tiempo:

CERRADO POR CANSANCIO

Cansancio físico y mental provocado por multiples circunstancias, supongo.

El hecho es que es así, no aguanto a determinadas personas ni a determinados egos, en ocasiones tampoco aguanto al mío. Determinadas actitudes dictatoriales, determinadas fobias, determinadas indeterminaciones, determinadas actuaciones teatrales, las odio.

Quiero salir de este stand by, quiero ilusionarme pero no lo logro, me falta un punto de chispura, me sobra una neurona quizás.... quizás alguien que me saque de este stand by, quizás solamente lo que necesitamos todos. No lo sé, puede que yo sea el problema y el antídoto esté aún por inventar, quizás no haya remedio para mi inocua enfermedad, quizás únicamente sea nacida de mi ausencia de problemas reales.

Decir que últimamente se acrecenta mi sensación de distancia con la gente, me asusta pensar que soy tan diferente, me acojona pensar en la soledad del corredor de fondo que nunca llega a la meta a pesar de tenerla enfrente. Esa diferencia, quizás inventada, me desalienta y me enerva a la vez. Pero lo cierto es que no estoy al cien por cien, no estoy receptivo a que pasen cosas nuevas en mi vida. He aquí mi confesión

O quizás todo sea una ilusión y necesite unas vacaciones que me saquen de este letargo. Quizás ayude pensar que me quedan 11 dias laborables para cruzar el charco y ser otra persona por algunas semanas. Pegarme un gran chute de ilusión pasajera puede hacer remitir esta sensación, puede ayudar a paliar los daños colaterales.

No lo sé, lo único que siento hoy por hoy es que no se puede pensar con claridad cuando se está cerrado por cansancio.

Me voy de vacaciones a un orificio lunar. Ayudadme a bajar la persiana por favor.

5/18/2008

Perfectamente Imperfecto


Estoy averiado, mal acabado, perfectamente imperfecto despierto, levanto los párpados lenta y tortuosamente y me someto a la realidad cotidiana que tanto maldigo. Me levanto con el pie izquierdo y me escondo de los espejos que me escupen bocaditos de realidad. Casi Jesucristo soy, bordeando los 33 me encuentro inmaduro, cercano del suelo me arrastro por las baldosas indecorosas, soy un ente luminoso a ratos, oscuro y siniestro a menudo. Me siento en la taza del váter y me sumerjo en sus aguas traslucidas, buceo entre mares aún impolutos cuando todavía no ha se ha roto la madrugada. Escucho vómitos que proceden del piso de arriba. “Te sobró un cubata” –pienso y sonrío- De repente me encuentro feliz con las desgracia del inquilino colindante, cuan miserable soy en ocasiones, me sorprendo y me sumerjo en la mediocridad, saboreo los patéticos sinsentidos del ser humano. Son décimas de esta sobrada imperfección ya mencionada que emana de la Caja de Pandora de los pecados capitales, de la miseria humana más recóndita y malévola. Un último esfuerzo y remató la faena fecal que me ocupa, me giro hacia el suministrador de papel y me doy cuenta que no queda papel (mierda retórica). Esto es demasiado escatológico, me higienizo como puedo entre risitas histéricas (las mías) y arcadas (las del vecino).
Segundo paso, una ducha de pelo, piel y pensamientos. Es el mejor momento, me meso los cabellos y mi mente evasiva me proyecta a los días de vino y rosas, cuando nos duchábamos juntos y asíamos nuestras cabelleras como una enredadera. Reíamos divertidos, todo correcto, todo perfectamente imperfecto. Me invade una nostalgia infinita que finaliza en un temblequeo de piernas. Me siento en el plato de la ducha y sollozo como un niño, hecho un ovillo, como un recién nacido que solo encuentra alivio en los lloros desconsolados, aún así no encuentro consuelo ni bálsamo alguno. Me descubro en posición fetal, no se cuanto tiempo ha pasado ni cuantas lágrimas han caído, es domingo, no importa nada, no importa nadie. Soy, una vez más, egoísta e inseguro, ¿qué os creíais?
Una vez mal vestido y pésimamente desayunado bajo rodando las escaleras y acabó en la calle. Sentado en la acera un perro me mira curioso con sus ojitos minúsculos y indiscretos y hace ademán de mearse encima mío. Me aparto como puedo maldiciéndole mientras la dueña del perro me ningunea con su mirada ojeriza. “No estoy a la altura de un fox terrier de pedigrí” pienso rabioso. Me dan ganas de matar a la dueña poco a poco, con saña, recreándome en sus graznidos. El perro, por ende, también morirá. La dueña del perro adivina mis intenciones y huye con “Titán”. Lástima.
El sol aprieta y castiga duramente mi respiración, mi caminar se torna pausado, casi al ralentí. Prácticamente no levanto los píes del suelo y piso heces caninas de fox terrier con pedigrí. Levanto la cabeza y súbitamente me encuentro un testigo de Jehová con cabeza de serpiente y lengua bífida que me intenta convencer de las ventajas de convertirme a su religión. Viste de punta en blanco con traje de Armani y huele a pachulí. No suda, no transpira, es un extraterrestre que pretende abducirme para llevarme a su platillo volante y hacerme todo tipo de vejaciones sobre una mesa camilla gélida y vítrea. Me rebelo rabioso, le escupo, le insulto, le pateó su cabeza de serpiente y de ella emana un líquido verde, viscoso, asqueroso. Huyo corriendo como alma que lleva el Diablo, pero es demasiado tarde, he recibido un mordisco en la yugular al dejarme llevar por el entusiasmo de la paliza. A mi vecino le sobró un cubata, a mi una patada en su cabeza de serpiente bífida.
Tengo sudores fríos y fuertes retortijones de barriga. Empiezo a creer en Dios y me rebeló contra ese pensamiento pueril, cada vez menos. Miro a los niños y siento ganas de abrazarlos y de explicarles el evangelio de cabo a rabo. ¿Qué me está pasando? Soy bueno, no cruzan mi cerebro pensamientos negativos ni pusilánimes. No pienso en ti, ni en ti tampoco.
Me paró delante de un escaparate y me enamoro de un traje de Armani (temporada 2008-2009). Hablo con la dependienta que me mira con esa carita de conejo desdentada. No hay pensamientos impuros aunque noto que mi lengua se está tornando bífida y su pechos magnolias. Le pido que me acompañe al probador y observo atónito mi cabeza de serpiente, me siento mejor ahora, tan verde, tan cabrón, tan hueco de remordimientos.
La dependienta con cara de conejo se abre como una flor en una primavera aún virgen, la poseo salvajemente, sin un ápice de maldad. Solo con fines reproductivos. Soy perfecto, no tengo imperfecciones ahora que soy una serpiente bífida testigo de Jehová.
Salgo a la calle con mi traje recién adquirido y mi olor a pachulí barato. Ni un resquicio de sudor en mis axilas, ni un aspaviento de rencor, ni un además egoísta.
Inhalo el aire que entra por bocanadas en mis orificios nasales. Hay más flores que antes en los balcones, la gente es más feliz y yo, con mi evangelio bajo el brazo, soy el rey del mambo. He dejado de ser humano, ya no existes en mis pensamientos, he hecho un reset y he reiniciado mi sistema operativo. Empieza una nueva era, la era de la perfección.

Despierto cabeza abajo y entre mares de sudores. Hay restos de porro y setas en la habitación. Miro el reloj, da igual, es domingo. Me arrastro por las baldosas, me miro al espejo (no soy bífido), defeco (no hay papel), me ducho (el vecino vomita). Río histéricamente y pienso en ti. Tiemblo y me pongo de cuclillas. Soy humano, de nuevo miserablemente humano. Veo tu rostro angelicalmente idealizado en el espejo, tu fotografía se clava en mi mente de nuevo. La abrazo. Te quiero, joder, aún te quiero y hoy me duele más que ayer. Perfectamente imperfecto.

4/29/2008

En carne viva


¿Qué es lo que me contesta el amor cuando le hablo?
Creo que se ha hecho el loco, gira como una peonza y baila la danza del vientre a mi alrededor. Se ríe de forma histérica y me pone nervioso. Me mira con sus ojitos lánguidos pero vivarachos, dos aceitunitas clavadas en mis pupilas cansadas de perseguirle infructuosamente.
Le intento pisar repetidamente, le ignoro, le mando a freír espárragos a cada momento hasta que caigo rendido. Entonces solo me queda implorarle que se vaya, que no quiero que me diga que debo o no debo hacer, que se vaya con la rubia despampanante, que le acose a ella, que yo estoy cansadito de su sufrir.
Entonces, sólo entonces, me contesta que no se va a ir, que yo soy la persona adecuada para él, que mi debilidad le alimenta más que un solomillo de ternera, que ha recuperado la vitalidad a costa mía y no se va a ir tan fácilmente. Se agarra a mi costado como un percebe a los arrecifes y me chupa la energía hasta dejarme tísico
No se va a ir, hoy lo veo claro. Jugaré al mus, una mano más a doble o nada.

4/23/2008

Tiempo, maldito tiempo.


¡Joder! El problema es el tiempo. Tiempo para pensar, tiempo improductivo, tiempo que me enajena, que me perturba, que me somete a su antojo.
No quiero tener tiempo ocioso, no de esta manera. No quiero pensar en ti constantemente, ni hacerme este daño, prefiero no sobrevivir en este naufragio, prefiero hundirme irreversiblemente en este oleaje fiero.
El problema es el tiempo, y el problema es pensar. Por separado son débiles, improductivos, estériles, pueriles. Cuando se encuentran son una bomba de relojería, me matan, me dominan, manejan mis hilos como si fuera un títere.
Mierda de día. Me odio.

4/09/2008

Ni siquiera un poema III (quizás un aspaviento de miedo)


Miedo
A tu sombra cuando anochece
A un susurro en mi almohada
Al equilibrio en la oscuridad
A los sueños robados en la vigilia
Miedo
Al deseo perpetuo al que sometes
A los hilos que sibilina mueves
Al maremoto que provocas
En mi lecho
Miedo
A volver a tenerte
A confundir los latidos
A fusionar los cuerpos
A recorrer tus labios
A aprehender tus sabores
Para despertar hueco
Y aún tembloroso
Recorrer mi cuerpo
Un destructivo MIEDO

4/07/2008

(Para seguir........(maldita primavera)) Ni siquiera un poema II






Hoy no estoy para grandes canciones
Ni para celebraciones
No me apetece poner de mi parte
Ni arriesgarme a una derrota más
Hoy sangro más que escribo
Y solo escribo lo que sangro
Lloro hacia arriba y nace un cielo
Cierro los ojos y pierdo la vez
La vez de tenerte en frente
De tocarte y no atravesarte
De mirarte y no diluirte
En mi pupila incasdescente

Maldita sea esta primavera
Que me impregna de olores ya olvidados
En un viejo cajón imaginario
Junto a mis calcetines de la suerte
Y maldito también tu rostro
Que se aparece en las esquinas
En todos los periódicos, en todas las mañanas
En la desidia de mis días descontados
Como un trébol desgraciado
Como una tristura merecida
Como cuando volviste mi corazón piedra
Aquella primavera maldita, aquella maldita primavera
Que vuelve puntual cada año
Para matarme un poco

Hoy no estoy para grandes canciones
Ni para celebraciones
Hoy solo estoy para seguir.

4/06/2008

Ni siquiera un poema (quizás un crepúsculo)


Quizás sean las utopías las que me mantienen a flote
Si, quizás las ilusiones inventadas que emergen de dentro mío
Quizás sean la medicina tardía de mi cerebro
Cuando las tinieblas me envuelven caprichosas
Y no es esto un poema desgarrado, ni siquiera es un poema
Solo una diversión, un medio de expresión emocionada
De derrotas y banderas blancas, de soledades sempiternas
De quehaceres mundanos que me acercan a la única verdad
De lo que supuso el querer tan apasionadamente
Y de los crepúsculos fundidos en abrazos sinceros
Que ahora son ocaso y duelen, como el mal de amores
Como el día que me olvidaste y dejé de aparecer en tus sueños
Entonces, solo entonces, empecé a desmembrarme
Corazón y razón, apostando a rojo y negro
Y empecé a caminar en otra dirección
Donde, quizás, sólo las utopías me mantengan a flote


3/30/2008

Sucede (a menudo)


Sucede a menudo
Que sangro palabras
Que vomito emociones
Viviendo en el trapecio
Como un equilibrista suicida
Que camina por el alambre
Sin más lona que las ilusiones
Que desaparecen, embusteras
Sin más recuerdo que los abrazos
Que aún nos deben, denostados
Sin más ropa que este traje apolillado
Que se consume en el armario, olvidado

Sucede a menudo
Que en vez de caminar buceo
Que dimito de existir
Lamiéndome las heridas
Como un sabueso abandonado
Que husmea en la basura
Sin más hueso que el olvido
Que somete, pernicioso
Sin más refugio que los pensamientos
Que embriagan, embelesadores
Sin más dirección que la madrugada
Que me confunde, impía


Sucede a menudo
Que fenezco y resucito
Que sueño despierto
Que practico el ostracismo
Que cierro los ojos y te veo

Reconstrucción


¿Cuántas etapas de reconstrucción personal hemos pasado? ¿Cuántas más deberán soportar nuestros cansados huesos?

Deluxe, un placer para nuestros oídos. Os lo recomiendo




RECONSTRUCCIÓN (EL MEJOR MOMENTO)


Es el mejor momento,

sentir, cambiar de nombre tantas cosas

y olvidar algunas caras

en el cementerio del pasado.

Es el mejor momento,

reconocer, sentir a veces tanto miedo,

y entender que justamente

ése es el gesto más valiente.

Y aceptar que no todo es tan fácil

y que no siempre los huesos

aguantan el peso,

reconstrucción.

Es el mejor momento,

asumir que toda sabiduría y experiencia

no resisten a veces

la fuerza de algunas corrientes.

Es el mejor momento,

comprender, no poder ganar todas las veces

y entender que esa es la llave

hacia un camino más amable.

Y aceptar que no todo es tan fácil,

y que no siempre los huesos

aguantan el peso,

reconstrucción.

Y aceptar que no siempre es tan fácil,

y que no todos los huesos

aguantan el peso,

aguantan el peso,reconstrucción.



Autor: Xoel López

Disco: Reconstrucción

Año: 2008

3/24/2008

Mundos Paralelos (corazones congelados)


Amanecimos este lunes y una copiosa nevada cubría con su espeso manto todo el paisaje pirenaico, hasta donde llegaba mi vista. Idílico despertar que me complace y me desgarra a la vez. El desayuno precedió a la pertinente guerra de bolas de nieve, retrocediendo unos cuantos años en nuestro calendario vital y sintiendo algo parecido a lo que se siente cuando cualquier época pasada fue mejor.
Después de este obligado impás llega el momento de partir. Una vez más (y no sé cuantas deben ser ya) quedan atrás risas cómplices, noches de platica imposible, placenteros elíxires varios en nuestros paladares, fotogramas polaroid que permanecerán imperecederos en nuestras retinas, silencios no agobiantes y muchas más risas cómplices.
Ya en el coche me entrego a una tristeza permitida. En el reproductor suena Status Quo y mi cabeza se aleja divagante de la realidad. El pensamiento irrefutable de cómo estamos cambiando lenta pero irremisiblemente. Cambiamos trasnochar por madrugar y whiskie barato por Knocando. Épocas pasadas vividas con ansiedad quedan atrás, y aunque se que, con total seguridad, lo mejor de la vida está por venir, me he quedado ahí, aplatanado, pensando en ti, o quizás en la idealización de tu persona. Sentí de nuevo el látigo nostálgico y me gustó. Ahora tengo miedo de navegar de nuevo en tus mares de incomprensión, acabar náufrago de los recuerdos improductivos. Someterme al dolor que tu yo idealizado me produce.
Eres ese maldito círculo vicioso tan adictivo al cual amo y odio por partes iguales. No quiero más dosis en vena pero he vuelto de nuevo al barrio, buscando veneno en tus calles, en tus angostos y obscenos pasajes, en la esquina favorita donde me encontraste por primera vez. Esperando que aparezcas demonio y me vendas clandestinamente un trocito de cielo. Un cielo virtual en un mundo paralelo donde se sueña más que se duerme, donde los corazones se quiebran con una mirada o un gesto. Al mínimo vaivén.

3/18/2008

ARMONIOSA RENDICION


Paseando por el filo
Supe de mi locura infinita
Y ahora que me mecen aguas calmosas
Te hablo del equilibrio irritante
De la coherencia impúdica
Del acto simple más petulante
Antes, cuando era tormenta
Conocía los espasmos y los vuelcos
También las atrocidades del alma
Y ahora que me embelesan los minutos
Te hablo del poeta domado
Del arrullo de la sangre anestesiada
Y esculpiendo corazones rotos
Escribí los versos quebrados de mi vida
Hoy, más locuaz y menos trágico
Te hablo del sopor celebrado
De la insípida rutina vital que adormece
De una meritoria armonía amniótica
Y rasgándome las vestiduras
Conocí a un Lucifer con guantes de seda
Violando a los demonios, petulantes y rabiosos
Derrotando a los espectros de la noche
Mas ahora que me patea la nada
Hay días que lloro y me rebeló
Contra esta decadencia inocua
Que brota del aburrimiento venenoso
Y paseando por el filo
Supe de mi locura infinita
Y ahora que emano cordura
Te hablo de la decadencia inyectada
De la mustia sucesión de los días
Del lánguido morir de mis anhelos

FABULA DEL CAZADOR CAZADO


Andaba Matusalén leyendo a Pessoa ávidamente cuando el repiqueteo de la puerta perturbó tan idílico momento.

- Toc toc toc…..toc- ¿Quién molesta? No deseo más infusiones, madre. Además se fehacientemente que diluís la droga mezclando las hierbas para confundirme.

- No soy tu madre idiota. Soy yo otra vez

- Oh perdón! No la había reconocido y la confundí con mi infecta madre. Que voz más ronca y desgastada que tiene, esos carajillos de orujo van a acabar con usted. Puede pasar, pero deje la guadaña apoyada en el bargueño, que no sabe como intimida usted arma en mano

La puerta se entreabrió y la señora muerte, ojerosa y sensiblemente mosqueada, penetró en el habitáculo plantándose amenazante delante del enfermo. Éste entonces, viendo el cariz que tomaban los acontecimientos, se incorporó rápidamente, se desposeyó de sus lentes y frunciendo el entrecejo le ofreció la mejor de sus sonrisas.

- Bueno, ¿y a qué se debe el honor de esta visita tan repentina e inesperada? – preguntó sarcástico pero atemorizado Matusalén-

- Bien lo sabes, carcamal –respondió la muerte visiblemente alterada- Es la cuarta vez que te visito este año, y en esta ocasión va a ser la definitiva. Vengo decidida a llevarte conmigo sin remisión ni demora

Dignamente la señora se bajó la capucha y su pálida tez iluminó el chiribitil. El sudor le caía a mares por la frente –pues son sobradamente conocidos los ardorosos agostos de Palacios del Sil por las escabechinas que provocan entre los ancianos y la gente de mal vivir- y se lo secó con un pañuelo de seda que le había birlado a Maria Antonieta antes de repatriarla para el otro mundo. Lentamente se sentó a los píes de la cama del paciente y le miró fijamente con sus gélidas pupilas inertes.

- Es la cuarta vez que te visito este año. ¡Nunca nadie se me había resistido tanto! – protestó contrariada la muerte-- Si, lo sé, mas bien sabe que nunca ha tenido motivos de peso para llevárseme con usted – argumentó pensativo Matusalén mientras se rascaba la tupida barba blanca - Si acaso algún constipado mal curado y poco más se debe mencionar….

- Ja ja ja. –carcajeó la triste dama castañeando los dientes y sosteniéndoselos con la zarpa-. ¿Motivos de peso me pides?. – y sacando un bloc de notas de entre sus andrajos comenzó a leer- En febrero agarraste una tuberculosis que te dejo tísico y deforme, mas me dio tremenda pena tu aspecto y aunque mala de remate imperan en mi determinados valores morales que me impiden actuar arbitrariamente. Decidí por eso aplazar tu muerte para otro momento menos prosaico. Mas en abril contrajiste sífilis por las mujeres de moral algo distraída y de dudosa catadura que frecuentas. Fueron tus argumentos lo único que impidieron entonces que te arrancara la vida. “Que manera más patética e indigna de abandonar este mundo” dijiste, y una, que aunque muerta tiene su corazoncito, decidió darte otra oportunidad. Y por último fue en vísperas de Cuaresma, cuando ebrio como una cuba, se te vio toreando carromatos a intempestivas horas de la madrugada, acabando tus huesos en el duro adoquinado debido a la embestida de un caballo enfurecido por tu osadía pueril. Ya ves, fue entonces el destino el que se alió de tu parte. Eso y que me encontraba en la Guerra de Secesión poniéndome las botas con los que palmaban con las botas puestas -riéndose ante tal sutil ocurrencia-. Pero ahora ya no hay excusa posible, estás viejo y arrugado como una pasa, tu color de piel es parecido al ricino y tus decrépitos huesos crujen como astillas en las brasas. ¡Estas cirrótico y apestas a absenta rancia! Nada puede salvarte esta vez del juicio sumadísimo. - Ya –respondió Matusalén- visiblemente afectado por la retahíla de improperios que había tenido que soportar estoicamente

- Tienes tanta razón en juzgarme por los actos impúdicos que he cometido. Pero seguro que tu tampoco fuiste un ejemplo para la humanidad en vida...

Fue entonces cuando Matusalén extrajo la petaca adquirida en los suburbios de Moscou de debajo de la almohada, acercándola a sus labios cangrenados por la ausencia de defensas en su organismo. Acto seguido le ofreció el néctar a la Doña, que lo rehusó de inmediato.

- Nunca bebo cuando estoy trabajando -espetó ofendida nuestra macabra protagonista- Pero cuando acabe contigo habré finiquitado la jornada por hoy y podré saciar mi sed y mis ansias de lujuria, que una, aunque muerta también tiene afinada la lívido. Además estamos en verano y sólo trabajo de ocho a tres. Los tiempos han cambiado hasta para estos menesteres tan desagradables.

- Tienes razón. No soy digno de seguir viviendo, llévame contigo pues –masculló Matusalén resignado-

La muerte le agarró del brazo y acto seguido Matusalén notó como la vida se le escapaba por momentos. Ella se la estaba robando lentamente cuando una fuerte punzada se instaló en su plexo solar. En las pupilas de la dama vio las primeras travesuras de su infancia, el primer y mágico beso que emana de la flor de la adolescencia y así todos y cada uno de los actos más significativos de su existencia. Luego sobrevino el rigor mortis y acto seguido el vacío absoluto.La muerte, satisfecha del trabajo bien hecho, agarró con su zarpa derecha la petaca de platino y la acercó lentamente a su huesuda boca.

En el funeral la mamá de Matusalén llora ante el cadáver de su hijo, desolada por el dolor que solo se puede sentir con la muerte de alguien que ha germinado en tu interior.

Cuando el cura arroja la última paletada de tierra emprende pausadamente el camino a casa bajo una tenue lluvia, y comienza a reflexionar. Recuerda que su hijo esperaba visita el fatídico día, “una vieja amistad” le dijo sonriendo sarcástico.

Lo que nunca se pudo explicar es porque apareció esa petaca rellena de salfumán encima de una montaña de huesos y polvo. Eso y lo que Matusalén pidió que escribieran en su epitafio: “MUERO MATANDO”.

HERMANA AMNESIA


Hermana amnesia

Te invoco esta fría mañana

Elocuente fruto perseguido eres

Del que borra pisadas en la arena

Hermana amnesia

Llévame lejos de este laberinto

De ilusiones y recuerdos machados

En los días de una felicidad extrañada

Hermana amnesia

Atácame impiadosa y letal

Y entierra este desnivelado duelo

De venas sucias y lágrimas de polaroid

Hermana amnesia

¿No ves que te quise tanto?

Que los néctares mortales

Ya no sacian mi pesar

Que te has quedado prendada

De un silencio, una mirada

Enquistada en mi pulmón

Dejándome sin resuello

Sumido en un stand by

Sin reset ni solución

Hermana amnesia

Te seduzco engalanado

En esta cena para dos

Sáciame de los recuerdos

Y llévalos sin remisión

¿No ves que los quise tanto?

Que han quedado anquilosados

Pululando perturbados

Por mi cerebro, enredados

Sin hueso ni frustración

Hermana amnesia

Utiliza tus argucias

Embelesa mis sentidos

Y finiquita mi dolor

LINEA 5







Fue un amor efímero, como un cigarrillo que se consume en unos labios viciados de nicotina. Ella se subió en Sagrada Familia, Línea 5, yo me apeé en Badal. Fueron siete paradas y diez minutos y medio de amor en plenitud.
Tenía la tez morena y una larga melena ondulada moldeada por espuma fijadora. Probablemente se llamaba Silvia, digamos que era así. El vagón estaba a tutiplé y entre Silvia y yo no habría menos de doce o trece personas, incluyendo tres paquistaníes, dos adolescentes ecuatorianos, una familia oriental al completo y un marroquí desarrapado. Su mirada era encantadora y misteriosa a la vez. Aquellas pupilas grandes y oscuras se clavaron como dos yagas envenenadas en mis retinas, y quedé sumido en un letargo eterno que duró diez minutos y medio.
Era mi historia de amor, intensa y cierta, plena de sentimientos y sensaciones a flor de piel. Como el sueño de una noche de verano, donde visitamos países exóticos, compartimos un sinfín de rojizos crepúsculos y de noches de escandaloso amor, desparramando besos y sentidas caricias por avenidas y plazas, hasta rozar con la yema de los dedos la panacea de la perseguida felicidad.
Cuando nos interrumpió la maldita voz en off del metro que farfulló aquello de “Propera parada Badal” nuestro amor era tan intenso que parecía que llevásemos toda una vida juntos.
Y aquella tarde aprendí que el amor no se mide por el tiempo ni por los recuerdos, que sólo es un fugaz pero intenso viento frío que nos pega en la cara dejándonos para siempre una gran muesca en el alma.
No dejé de mirar a Silvia hasta que perdí por completo de vista el último vagón, y en la soledad del andén, y en la quietud de las cosas que me rodeaban, sentí una sensación de ahogo en el pecho que sólo sació un llanto desesperado.
Una vez acumulé fuerzas suficientes me dirigí lentamente y arrastrando los píes hacia la salida. Toda mi ropa olía a ella, a su embriagador perfume, atesorando el sabor perpetuo de sus besos en el paladar. Vencido por el cansancio Morfeo me engañó más de una luna y desperté de otro sueño que aunque no fue tan bonito si que fue reparador.
Ahora vuelvo a estar preparado para nuevas aventuras, si me queréis encontrar buscadme en la Línea 5, entre Badal y Sagrada Familia (o viceversa).

MONTAÑAS RUSAS


Disculpen mi tristeza cuando escribo que es casi todo en mi devenir como una montaña rusa, subir, bajar, voltear,……
Los días se suceden concatenadamente y mientras decido si prefiero sobrevivir o morir un rato mi existencia va transcurriendo sin remisión ni éxtasis sentimental.
Se trata en conjunto de los momentos en los que vivo, en éstos que me defiendo como gato panza arriba mientas no encuentro un alma que me desvele, mientras suceden las carcajadas en medio de un blues desgarrado que me recuerda que no puedo escapar de mi condición romántica.
No es un romanticismo entendido literalmente, no es el romanticismo socialmente establecido, sino que más bien se trata de un romanticismo que abarca toda una forma de pensar, de “entender” el mundo, de compartir emociones y arrimar el hombro solidariamente.
Este romanticismo abarca también la concepción del amor, como no, el estado natural del ser humano es estar enamorado, principio y final de nuestra existencia, motor de ésta y precursora de que todos nos levantemos a diario y no estampemos el maldito despertado impúdico contra la pared más próxima.
Hace tiempo que no me enamoro generosamente y reconozco que en ciertos momentos me embarga el más cruel de los cinismos, una profunda ironía que nace de la experiencia mal encarada, de la derrota hiriente que deja marcas en la piel y profundos surcos en el alma. Es entonces cuando me jacto de un cierto desprecio patético hacia lo que me rodea, no es más que un triste mecanismo de defensa que yo mismo he creado y que en ocasiones incluso se apodera de mi mente de forma fehaciente y compulsiva. Pero es real y da miedo. Mucho miedo. Pese a todo reconozco que espero abiertamente, desde lo más profundo de mi ser, algo que me saque del ostracismo patético en el que navego. Soy sustancialmente feliz, no lo niego, pero lo que arde en mi interior es lo que impulsa que me ponga escribir a estas intespectivas horas de la noche, sin aspavientos más propios del diario de Patricia claro, sino más bien a mi estilo.¿Como explicar entonces que cada día me cuesta más pintarme la sonrisa?, ¿como convencerte que sigo esperando el billete definitivo para subir a la montaña rusa más divertida, emocionante y sobrecogedora?.
Desgraciadamente, mientras esto no suceda, es probable que siga despilfarrando tiempo y energía en quimeras estériles que provocan mi auto desprecio en un cualquier día después.
Lo dicho anteriormente, Disculpen mi tristeza desvelada.

ZOZOBRANDO


Es sábado y no me apetece jugar a la lascivia y al vicio. No me apetece azotar las neuronas con líquidos amnióticos de variados coloridos, ni hay cabida esta noche para el oscuro deseo ancestral que emana de los bajos instintos que a menudo me ningunean y me rebajan hasta ser pisoteado por las serpenteantes lombrices nocturnas.
Me paseo por el piso derrotado y arrastrando los pies, buscando la losa correcta donde desplomarme consumido en los brazos de Morfeo. Ansiando un metro cuadrado virgen donde al fin descansar de cuerpo y espíritu.
En el reproductor suena Sabina y vuelvo a dejar volar la imaginación a mundos inhóspitos y lejanos donde me reinvento y abrazó la ilusión que esta noche noto como se escapa sudorosa por todos y cada uno de los poros de mi piel.
Son largas las noches sin amor, sin mentiras piadosas que embelesen mis sentidos, anestesiándolos hasta que sometidos y cautivos caen un pesado sueño aletargado en el cual me zambullo apresuradamente. Y es que me hacías sentir como un pez en el agua, chapoteando con mi aleta dorsal y burbujeando juguetón mil y una historias de búsquedas de corales paradisíacos, tan lejos de la urbanización marina que me empapa actualmente y me somete en esta pecera de hormigones y paredes blancas.
Melancólicamente hablando soy ochenta por ciento sentimiento y veinte por ciento rencor. No hay cabida en mis recuerdos para sonrisas y dicha, nunca la hubo, aunque he de reconocer que me encantaría cerrar los ojos, apretarlos fuerte y atisbar una amplia sonrisa en mi faz, de oreja a oreja. Pero no es mi condición la nacida del positivismo irracional, sino todo lo contrario, y el empirismo que me adoctrina y me golpea por partes iguales me enseña a diario que en los cuentos de príncipes la princesa siempre se fuga ignominiosamente del castillo con el estirado y presuntuoso caballero de reluciente armadura y opacos pensamientos.
No puedo luchar contra tantos enemigos invisibles, ni siquiera alcanzo a hacerlo contra mi mismo, fin y principio de mis tan humanas limitaciones. Puede que ni siquiera me interese hacerlo y prefiera aletear resabiado, saboreando el pensamiento que es sentirse erróneamente singular y diferente. Hasta que se produzca el previsible naufragio vital, punto de partida perpetuo desde donde pueda resurgir de mis cenizas, como el ave Fénix.
Y maldigo la suerte que empapa mis rincones y los deja temblorosos y dubitativos, resurgiendo poderosos los siete pecados capitalinos, fuego interior que embriagador me permuta al odio y a la envidia del pusilánime usurero de almas y espíritus en constante zozobra.
Quiero descansar entre algodones este sábado. Que no me atormenten las dudas existenciales, que no suspire por tiempos pasados distorsionados por falsos Mesías, vendedores de humo y de días de vino y rosas, que envalentonan mi fugaz mente perturbándola de forma artificiosa e inmoral. Solo quiero soñar que el sueño no tiene fin, soñar que aún sueñas conmigo allí, desde algún cualquier lugar inventado.
Felices sueños etéreos e inocuos. Mañana más sopapos de realidad.